Congreso Ciudadano impulsa proyecto de autoempleo que transformará frutas y verduras en conservas, mermeladas y productos comercializables
Ciudad Juárez.– Frutas y verduras que actualmente terminan desperdiciadas podrían convertirse en una fuente permanente de ingresos para familias de colonias vulnerables, mediante un proyecto de capacitación, producción y comercialización de alimentos procesados impulsado por la asociación civil Congreso Ciudadano.
La iniciativa, denominada “Fruta y Verdura para Todos: Envasando Oportunidades”, fue presentada ante la Comisión de Desarrollo Económico y Turismo como una alternativa de autoempleo que busca transformar las donaciones alimentarias en micronegocios familiares autosustentables.
El presidente de Congreso Ciudadano, Julio Vallesillo, informó que el programa contempla una prueba piloto de seis meses, durante la cual familias de distintos sectores de Ciudad Juárez recibirán capacitación especializada para elaborar conservas, mermeladas, escabeches, sopas, frutas deshidratadas y otros productos con valor agregado.
El objetivo central es que los beneficiarios no solamente reciban alimentos, sino que adquieran conocimientos, herramientas y capacidades productivas que les permitan generar ingresos propios y mejorar las condiciones económicas de sus hogares.
El proyecto contempla una inversión inicial superior a los 600 mil pesos, recursos que serían destinados a la adquisición de equipo básico, insumos, materiales, capacitación, logística y estrategias de comercialización.
De acuerdo con las estimaciones financieras presentadas por la organización, la elaboración de aproximadamente mil frascos mensuales permitiría establecer un flujo de ingresos para las familias participantes, además de abrir oportunidades de venta en mercados, tiendas, comercios locales y espacios comunitarios.
La propuesta busca rescatar frutas y verduras que, pese a encontrarse en condiciones de consumo, son desechadas por falta de almacenamiento, refrigeración o mecanismos adecuados de aprovechamiento.
Mediante procesos de conservación y transformación, estos alimentos podrán tener una mayor vida útil y convertirse en productos comercializables, lo que permitirá reducir pérdidas y generar una cadena de economía comunitaria.
Vallesillo explicó que el programa será acompañado por cursos sobre higiene, manejo adecuado de alimentos, conservación, envasado, administración, costos, etiquetado, promoción y estrategias de venta.
El modelo pretende que las familias aprendan todo el proceso productivo, desde la selección de la materia prima hasta la colocación del producto terminado entre los consumidores.
Además del impacto económico, la iniciativa busca fortalecer la seguridad alimentaria, fomentar la autosuficiencia y evitar que las familias dependan únicamente de apoyos asistenciales.
Congreso Ciudadano proyecta que al menos el 10 por ciento de las familias capacitadas logren incorporarse de manera permanente a la elaboración y comercialización de sus productos.
La organización también estableció como meta aprovechar un mínimo de tres toneladas de frutas y verduras durante la etapa piloto, así como reducir en un 20 por ciento el desperdicio alimentario en las colonias donde se desarrolle el programa.
El proyecto incorpora un componente ambiental, ya que plantea utilizar frascos reutilizables, materiales reciclables y tecnologías sustentables, entre ellas deshidratadores solares para la conservación de frutas y verduras.
Estas prácticas permitirán disminuir el uso de empaques desechables, reducir residuos y generar productos mediante procedimientos con menor impacto ambiental.
Para garantizar el abastecimiento de materia prima, Congreso Ciudadano buscará establecer alianzas con productores agrícolas de Samalayuca, mercados, supermercados, organizaciones civiles, autoridades municipales, comerciantes y grupos de voluntarios.
La participación de estos sectores permitirá recuperar alimentos, trasladarlos a los centros de producción, capacitar a los beneficiarios y facilitar la distribución de los artículos elaborados.
Vallesillo señaló que el planteamiento pretende cambiar el esquema tradicional de las donaciones, al convertir la ayuda alimentaria en una plataforma de capacitación, emprendimiento y desarrollo económico.
La intención es que cada frasco elaborado represente no solamente alimento aprovechado, sino una posibilidad de ingreso para madres de familia, jóvenes, personas desempleadas y habitantes de sectores con menores oportunidades laborales.
El programa también busca fortalecer el liderazgo comunitario y la organización entre vecinos, mediante la creación de grupos de producción capaces de compartir equipo, conocimientos, insumos y canales de comercialización.
De consolidarse el proyecto, las familias participantes podrían avanzar de una producción comunitaria inicial hacia la formación de pequeñas empresas, cooperativas o marcas locales de alimentos.
Congreso Ciudadano consideró que Ciudad Juárez cuenta con las condiciones necesarias para impulsar este modelo, debido a la disponibilidad de productos agrícolas regionales, la existencia de mercados comunitarios y la necesidad de ampliar las alternativas de autoempleo.
La propuesta será analizada por los integrantes de la Comisión de Desarrollo Económico y Turismo, con la finalidad de determinar posibles mecanismos de apoyo, colaboración institucional y acceso a recursos para su implementación.
Con “Envasando Oportunidades”, la asociación civil busca que los alimentos donados dejen de representar una ayuda temporal y se conviertan en la materia prima de proyectos productivos capaces de generar ingresos, independencia económica y mejores condiciones de vida para las familias juarenses.
